Gestión


Desde mi experiencia previa como Secretario Académico, he observado el preocupante deterioro en las relaciones humanas, particularmente dentro del salón de clases. Con mayor frecuencia nos enfrentamos a casos de agresión verbal e incluso física entre estudiantes, entre estudiantes y profesores y aún entre los profesores mismos. Las Comisiones de Consejo encargadas de revisar estos asuntos han tenido actividad significativa en varios casos, sin mencionar aquellos que quedan resueltos u “olvidados” fuera de los canales institucionales del Consejo.
Como Director de la División de Ciencias Sociales y Humanidades para el período 2011-2015, la División contará con los esfuerzos del Director para consolidar propuestas encaminadas a establecer una Oficina de defensoría de los derechos del universitario (con la denominación que se le dé). Esa oficina deberá asegurarse y recomendar las medidas necesarias para que al interior de nuestro campus universitario se respire y se actúe con justicia, equilibrio y pleno respeto a los derechos humanos nacional e internacionalmente reconocidos.

Contexto

Desde sus inicios, el Proyecto Universitario Xochimilco propuso una universidad crítica, actuante y propositiva para enfrentar soluciones a problemas nacionales y sociales; ello significó, por un lado, una concepción “modernizadora” de la educación con su modelo psicopedagógico, además de proponer a la universidad como agente activo en el cambio social. Siempre ha existido consenso en la necesidad del compromiso social y nunca se ha dejado de hablar de ello, incluyéndolo en casi todos los documentos sustantivos de la universidad. El problema surge al discutir la direccionalidad de ése compromiso, debido a la existencia de una diversidad de caminos posibles.
El proceso de la globalización del conocimiento, la internacionalización de contenidos curriculares, la globalización de las comunicaciones y procesos financieros resultan incontenibles e irreversibles, salvo alguna intervención de alguna catástrofe impredecible. El cambio vertiginoso es la constante del contexto. Los movimientos sociales se polarizan en un contexto nacional de elecciones presidenciales y transmisión de poderes en el que seguramente se redefinirá el proyecto de nación con el peligro de no contar con un Estado capaz de gobernar en paz y con seguridad.
La universidad y el papel que los profesores jugamos en ella deberá ser objeto de profunda reflexión y autocrítica para la siguiente administración de la División de CSyH. En el año 2012 y el siguiente habremos de ver el proyecto de nación que orientará al país al año 2018 y que significará sin duda, un reto para las instituciones de educación superior (IES) en general y para la UAM en particular. El reto que enfrentaremos los profesores será propiciar la generación de conocimientos y soluciones novedosas a los problemas del país, al tiempo que se continúe la formación de individuos críticos, profesionales con ética y valores.

Docencia

La actividad docente de la UAM-X se organizó con base en un concepto modular que busca integrar la investigación, la docencia y la vinculación con la realidad social. Sin embargo, al cabo de 36 años de actividad, la universidad y sus actores se dan cuenta de que la realidad no sólo está “a la vuelta de la esquina” sino que forma parte de la vida cotidiana misma de la universidad y por lo tanto, el estudiante como el profesor y el administrativo se encuentran interactuando en sus respectivas “cotidianidades” que para el profesor incluye la eterna persecución de “puntos”. La entrega de reportes, planes e informes es interminable como lo son las demandas por avances en los proyectos de investigación, servicio social y asesorías de trabajos terminales o tesis de posgrado sin considerar la demanda por atender tutorandos y participar en Comisiones académicas de licenciatura o posgrado y de gestión así como Consejos Divisional y Académico.
Desde el punto de vista de algunos profesores, la docencia es una carga de la que piden ‘liberarse’ cuando se puede. Desde el punto de vista del Coordinador, la docencia es un problema de “programación de recursos académicos”; desde el punto de vista del Jefe del Departamento, la docencia no es un problema “porque le toca resolverlo a la División” a pesar de que es el Jefe quien asigna las cargas de trabajo. Para la Secretaría Académica y para la Dirección, la docencia es su razón de ser. La programación de recursos es un asunto que requiere atención, paciencia y creatividad, además de recursos y una constante actualización de los contenidos modulares y perfiles de formación y egreso.
La docencia y su operación, preocupación y ocupación principal de la División, requiere cada vez de mayor claridad en el perfil tanto de ingreso como de egreso de nuestros estudiantes que van cambiando con el tiempo. Estamos ante un contexto que demanda egresados capaces de trabajar en la incertidumbre y la indefinición laboral de un egresado que a diferencia de las generaciones anteriores, que buscaban estabilidad en un solo empleo, deberá ahora enfrentarse a continuos cambios a lo largo de su vida productiva; deberá poseer un espíritu crítico e inquisidor junto con iniciativa, creatividad y cierta disposición a la aventura teórica y académica. Debemos seguir formando egresados con una mente abierta y dispuesta a la experimentación, familiarizada con las nuevas tecnologías y la disposición para aprender el uso de nuevas herramientas. Estudiantes y egresados de licenciatura y posgrados con espíritu crítico, compromiso social, ética profesional y la camiseta de la UAM-X bien puesta a través de características de la docencia que se impulsarían desde la División. Es necesario que la División consolide un enfoque interdisciplinario con gran capacidad para promover el trabajo colaborativo.

Retos

Desde la posición privilegiada de un Secretario Académico durante cuatro años, puedo identificar una diversidad de retos que requieren mayor atención y acción por parte de la Dirección de la División y que ponen en evidencia una y otra vez una gran cantidad de carencias que en nada demeritan los logros de los cuales hasta ahora sólo se han destacado algunos como nuestras acreditaciones y reconocimientos, nuestra organización y personal, así como nuestros estudiantes y egresados.
Los retos son muchos y atenderlos requiere direccionalidad y decisión. Es através de su diferente orden que se entiende el modelo psicopedagógico y su pertinencia en la enseñanza de cada una de las licenciaturas:
a) La integración en la División y a nivel mínimo de Coordinación o Centro de un espacio que reúna a investigadores y creativos interesados en la investigación y desarrollo pedagógico y de materiales digitales, objetos de aprendizaje que sustenten los planes y programas de estudio de toda nuestra oferta de licenciatura y posgrados presenciales, con la certeza de buscar caminos institucionales para la educación en línea y a distancia en posgrados. El desconocimiento del Sistema Modular y su inadecuada operación como parte de los planes y programas de estudio, lo que va a requerir apoyar la formación de equipos de investigadores interesados por el estudio profundo de la pedagogía modular y el diseño de materiales didácticos ad hoc.
b) Programas de internalización y superación académica para la actualización que lleve a mayores niveles de especialización de nuestra planta docente con la oferta continua de seminarios, talleres, coloquios y encuentros académicos especializados que les permitan la constante actualización práctica y teórica.
c) Consolidación de una creciente y ya significativa experiencia editorial en medio escrito, así como la difusión por medios electrónicos y digitales de la importante producción de la DCSyH, y con esto abatir la limitada difusión de los resultados de la investigación-docencia.
d) Procedimientos para el diseño de perfiles de plaza para concurso. Las convocatorias y procedimientos de dictaminación dejan mucho que desear en cuanto al cumplimiento a lineamientos y tiempos de perfil y dictamen. De poco sirve discutir y perfilar una plaza para concurso de oposición desde las Áreas de Investigación hasta las instancias Colegiadas como lo es el Consejo Divisional si al momento de otorgar la misma en las Comisiones Dictaminadoras se seleccionan y se otorgan las plazas definitivas a perfiles que poco o nada tienen que ver con el original aprobado por un Órgano Colegiado. La TRANSPARENCIA en los procesos de dictaminación tanto dentro de la División como fuera de ella será una demanda continua de la Dirección de la División.
e) El proceso de envejecimiento de la planta docente requiere de la discusión de políticas claras y una planeación cuidadosa que permita ofrecer estrategias de jubilación a nuestros profesores de mayor tiempo de servicio, paralelo a que investigadores jóvenes se formen como docentes y asesores de investigación. Esto requiere de la reflexión de un equipo de profesionales no sólo del campo de la administración del retiro, sino de expertos en planeación y prospectiva organizacional. Si bien el tema no ocupa directamente a la Dirección, sí preocupa.
f) Reconocimiento para las actividades de gestión. La gestión y administración de una IES es una actividad profesional. Requiere de tiempo de dedicación, casi siempre exclusiva, conocimiento institucional, de legislación y políticas universitarias y experiencia por las cuales se recibe poco reconocimiento y relativa compensación. Las posiciones que van desde las Coordinaciónes de Licenciatura y Posgrado además de las Coordinaciones cuasi honorarias de Módulo o Área, Responsables de proyectos de Servicio Social o de Investigación, Jefes de Área, Jefes de Departamento, Coordinador de Educación Continua, Lenguas, Secretario Académico y Director forman la estructura administrativa de la División ocupada fundamentalmente por Profesores-Investigadores quienes aceptan o se les encomienda actividades de gestión universitarias.
g) Reconocimiento para el personal académico que realiza funciones de gestión en la administración. No hay nombre que describa esa misma falta hacia el personal estrictamente administrativo, contrataciones temporales y por honorarios (éstas dos ultimas continuando con la tendencia a su reducción) así como las posiciones de apoyo académico y operativo a la docencia e investigación como son: ayudantes, asistentes y demás personal de apoyo. La Dirección debe asegurarse del reconocimiento hacia este personal apoyándolos para que continúen su capacitación al tiempo que la institución de una generación a otra aproveche la experiencia ya acumulada en administrativos, ayudantes y asistentes que han dado a la División y a la Universidad excelentes resultados.
h) Presentar y aprobar lineamientos y criterios claros para la generación de proyectos de vinculación social e interinstitucional, particularmente en lo que se refiere a la Educación Continua. Este debate está vivo y la Dirección de la División deberá participar en él desde la plena defensa de los principios básicos que sustentan a la universidad pública en nuestro país.
i) Impulsar de manera activa la conformación de equipos de trabajo docente y de investigación en el campo estratégico de redes académicas y de investigación aprovechando las condiciones de las nuevas tecnologías de información y comunicación. A este punto podría dedicar páginas enteras para discutir las bases teórico-conceptuales para la incorporación de una diversidad de tecnologías como complemento a la educación presencial y actividad tradicional del salón de clase, además de argumentar la necesidad de nuestra institución para responder de manera efectiva tanto a una apertura hacia nuevos medios para compartir información como para atender a una creciente y diferente demanda en educación superior dadas las características y composición de la planta académica de la División. Los investigadores y parte de los recursos ya existen pero se encuentran dispersos.
j) Vinculación a través proyectos productivos o de inserción con la sociedad. Requerirá de la Dirección una gran capacidad de gestión y contacto al interior de la propia División a través de las Jefaturas de Departamento, Áreas y Coordinadores que dan sentido a la instrumentación de planes y programas de estudio. Sobre todo, vinculación hacia fuera de las licenciaturas y de la Unidad misma fortaleciendo una gran cantidad de programas existentes y buscando nuevos proyectos de investigación y servicio con financiamientos propios y públicos. Existen los proyectos y muchos contactos a través de crecientes redes de egresados de la UAM-X como para pensar seriamente en consolidar mecanismos de vinculación y acción para procurar los mayores apoyos posibles en proyectos de servicio social, servicios profesionales y de investigación o desarrollo.
k) Devolver credibilidad a los procesos de gestión universitaria promoviendo con mayor energía el trabajo de los Órganos Colegiados y las Comisiones, sobre todo divisionales, que derivan de ellos. El desaliento entre los profesores-investigadores para participar e incluso opinar en la gestión de los asuntos académico-administrativos de la División que en algunas ocasiones (y parece que no es éste caso de sucesión de Dirección de CSyH) lleva a cierta limitación por contar con un pool de académicos con experiencia en la gestión universitaria conocedores de reglamentación y procedimientos. Revalorizar esta actividad junto con el trabajo que realizan las oficinas de apoyo académico y administrativo de la División.
l) Garantizar el flujo de la información entre la institución, estructura organizacional y la académica hasta llegar a cada uno de los y las profesoras. Hay poco reconocimiento por el trabajo y esfuerzo de nuestros pares académicos que resulta en el “ensimismamiento” de los profesores empujados al aislamiento en sus propias actividades por un sistema de puntos que individualiza el trabajo colectivo. Nada indica que este sistema vaya a cambiar y por el contrario, vemos en las estrategias relacionadas a la carrera docente y al otorgamiento y pago de becas junto con otros mecanismos para diferenciar entre salarios, becas, apoyos y otros, como un fortalecimiento de medidas que endurecen un panorama de por sí complicado.
m) Identificar, reconocer, conservar e incluso cultivar los éxitos de la administración anterior. De ser designado Director de la División de Ciencias Sociales y Humanidades para el período 2011-2015, buscaré la continuidad de los mejores recursos humanos en todas las posiciones de gestión académica a cargo de la Dirección. El desconocimiento y falta de aplicación de “buenas prácticas” administrativas por parte de un equipo de conducción universitaria en cambio constante puede convertirse en un serio problema de gestión universitaria. Esto es evidente cuando en cada nueva administración ésta ultima debe re-aprender procedimientos y en muchos casos al no encontrar evidencias de manuales de procedimientos estandarizados, recurre a re-inventar el universo de formatos y acciones con personal bien intencionado pero sin la experiencia necesaria. El resultado recurrente es el mismo traducido en poco avance o incluso retrocesos al partir de “cero” una y otra vez.
n) Establecer Centros o talleres encaminados a la investigación y desarrollo de herramientas e instrumentos que sustenten la oferta a distancia de planes y programas de estudio, particularmente a nivel de posgrado en su etapa inicial. La tarea consistiría en continuar los trabajos ya iniciados en la actual dirección por una diversidad de profesores e investigadores distribuidos en toda la División y la Unidad. Lo anterior por el incremento de la matrícula como problema de docencia, particularmente en aquellas áreas de ciencias sociales y humanidades que requieren de actividades de interacción en espacios de tamaño suficiente y que rompe con la dinámica demandada por un sistema pedagógico dinámico y participativo que requiere espacio en su versión presencial. Pero también en este punto se requiere, como se ha sugerido ya en otros momentos, del uso intensivo de las tecnologías de la información para desarrollar y sostener una oferta educativa a distancia y virtual.
o) Desarrollar las áreas de humanidades y una posible licenciatura en Humanidades a partir de propuestas de nuestros académicos en los campos de la filosofía, además del apoyo decidido a las artes que no se ha desarrollado, desde la División, como se merecen. La falta de un enfoque de Humanidades en la docencia y oferta académica de la División y con lo cual resulta difícil no coincidir. ¿Dónde están las Humanidades en ésta División de Ciencias Sociales y Humanidades?
p) Abatir el ausentismo. El cuestionamiento al número de horas/clase impartidas por docentes que cuestiona la dedicación de éstos a una dinámica de trabajo que exija esfuerzo y calidad por parte de estudiantes y profesores ausentes.
q) Mantener el impulso y seguimiento a las actividades de las Comisiones Académicas de licenciatura y Cuerpos Académicos de posgrado. Lograr el compromiso de los y las Coordinadores(as) para asumir la responsabilidad por procurar entre los profesores de áreas y módulos la discusión necesaria para la continua actualización de contenidos. Existe una enorme preocupación en torno a la relativa falta de actualización de muchos Planes y programas de estudio a pesar de las acreditaciones y re-acreditaciones de nuestras licenciaturas.
r) Recuperar la confianza de muchos profesores mediante el nombramiento cuidadoso de académicos a las posiciones de gestión en las Coordinaciones que conforman la División.
La lista de retos puede agotar el abecedario sin mayor dificultad. Pero ése no es el punto. El punto es que bajo cualquier circunstancia, la División continuará alimentando el enorme universo de discusión y desarrollo teórico y práctico a pesar de sus fallas, y como hemos visto, con su gran cantidad de aciertos. La diferencia entre muchas opciones legítimas que sin duda se presentarán en esta sucesión de Directores, está en el énfasis y en la forma, contando con la seguridad de que todos y todas los y las candidatos que aspiramos a la Dirección de la División de Ciencias Sociales y Humanidades participamos por derecho propio con la experiencia y reconocimientos necesarios para hacerlo.

Esfuerzo colectivo


La Dirección de la DCSH 2011-2015 tendrá el enorme reto de continuar la consolidación de la División a partir de un esfuerzo colectivo que se plasme en un nuevo Programa de Desarrollo Divisional 2012-2016 en continuación del programa de cuatro años anterior consolidando acciones y programas de movilidad de estudiantes e incorporación del uso de nuevas tecnologías en los contenidos y práctica de planes y programas de estudio. Lo anterior como resultado de la discusión entre los profesores y en las diferentes Comisiones Académicas de licenciatura. Las nuevas tecnologías de la comunicación también apuntan en direcciones más allá del aula y las fronteras físicas de nuestro campus y me refiero a la responsabilidad que tiene la División para impulsar la formación y pertenencia a redes físicas y virtuales de investigadores, instituciones de educación superior, gobiernos locales y federales, organismos internacionales y ONGs. A esto se refiere al primer eje estratégico en la primera página de éstos lineamientos de programa.
Con el equipo de apoyo que trabaja con la Dirección de División de CSyH, ésta se ocupa, además de atender lo relativo a la operación de la docencia y la operación de la administración general de los recursos de la División, también de proyectos y espacios adicionales con vertientes tanto académicas como administrativas. El Taller de Lenguas Extranjeras y los Talleres de Comunicación Social junto con Educación Continua de la División merecen cada uno de ellos un ensayo de 15 cuartillas acompañado de un Plan de Desarrollo específico.